Tejadillo No. 12 esq. a San Ignacio, Habana Vieja,
La Habana, Cuba
(+53) 78637283
si
Acerca de
Hostal Tejadillo
El Hotel Tejadillo es un establecimiento, con una curiosa, aunque agradable disposición y una aún más peculiar pero absolutamente útil gama de comodidades. Este hotel está enclavado en una edificación formada por 3 mansiones que datan de los siglos dieciocho y diecinueve recientemente restauradas.
Su ubicación es ideal, doblando una de las esquinas de la Plaza de La Catedral y su bar de la esquina tiene grandes ventanas que miran hacia las calles de San Ignacio y Tejadillo. Tiene 2 patios, uno de ellos con mesas para desayunar y beber decorado con un gran mural de arquitectura, y el otro, lleno de un maravilloso y espeso helecho y un gran árbol de Yagruma.
El pasillo de entrada tiene ventanas altas y tradicionales de rejas coloniales, faroles, techos altos y butacas tapizadas y está decorado con pinturas de artistas locales y también con bonsáis, lo cual se traduce en la más pura fascinación de los diseñadores de interiores de la Habana Vieja. El personal de servicio es muy atento y el hotel goza de un ambiente acogedor y clásico.
Refugio No. 1 e/ Zulueta y Monserrate, Habana
Museo de la Revolución
Situado en el antiguo Palacio Presidencial (1920-1960), el Museo de la Revolución es un colorido edificio de una gran cúpula y una mezcla de estilos. Un panorama detallado de la lucha emprendida por el pueblo cubano para lograr su libertad está disponible en sus 38 salas. Sus áreas al aire libre cuentan con el Memorial Granma, donde los visitantes pueden ver, protegidos por una enorme caja de cristal, el bote en el que Fidel Castro y más de ochenta combatientes regresaron a Cuba desde el exilio en México para reiniciar la lucha por la independencia del país.
Tacon e/ Obispo y O'Relly, Habana Vieja
Plaza de Armas
La Plaza de Armas rodea una estatua del patriota Céspedes y está rodeada por bancos de mármol con sombra y puestos de libros de segunda mano. Esta plaza, fundada en 1519, fue el primer espacio abierto de la ciudad, alrededor del cual se ubicaron las instituciones políticas, militares, religiosas y civiles más importantes. Los palacios que la rodearon durante el siglo XVIII son dignos exponentes de la arquitectura barroca cubana. En el lado este de la plaza, un pequeño templo neoclásico, El Templete, marca el lugar donde se celebró la primera misa católica en 1519. Al lado se encuentra uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, el Hotel Santa Isabel. Hacia el norte, el Castillo de la Real Fuerza es uno de los fuertes más antiguos de América.
San Pedro No. 262e / sol y Santa Clara, Habana Vieja, La Habana
Museo del Ron
Descubra parte de la cultura cubana a través de la historia del ron cubano Havana Club y sus etapas de elaboración. No es necesario beber alcohol para disfrutar de este maravilloso museo, ya que al visitarlo aún podrás adentrarte en la cultura cubana. Este museo ofrece una interesante visita guiada que muestra el complejo proceso de fabricación de ron en máquinas antiguas. Este tour está disponible en español, inglés, francés, alemán e italiano. Explica todo el proceso, desde la fabricación de barricas de roble blanco hasta el proceso de fermentación y envejecimiento del ron, así como una copia a escala del molino de azúcar. Incluye una degustación al finalizar el recorrido en un atractivo bar, donde también podrá degustar una amplia variedad de cócteles cubanos típicos, con música tradicional cubana de los años 30 en un acogedor ambiente de principios del siglo XX. El museo también tiene una tienda.
Carretera de La Cabana, Habana del Este
Fortaleza de San Carlos de La Cabaña
La gran Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, conocida como 'La Cabaña', que corre junto al puerto, fue construida después de la captura de La Habana por los ingleses en 1763. La mayor de las estructuras militares construidas por España en América, esta fortaleza fue completada en 1774 y su presencia formó un elemento de disuasión completo y efectivo contra los enemigos del país. El polígono, que ocupa un área de alrededor de 10 hectáreas, consta de bastiones, revellines, fosos, pasillos cubiertos, cuarteles, plazas y tiendas. Está impresionantemente bien conservado, y los jardines y las murallas se iluminan románticamente por la noche. Esta fortaleza alberga la espectacular ceremonia nocturna de El Cañonazo de las Nueve, el disparo de un cañón que marcó el cierre de las puertas de la ciudad, una de las tradiciones más antiguas y atractivas de La Habana.