Calle de los Oficios No. 152 esquina a Mercaderes,
La Habana, Cuba
(+53) 78011190
si
Acerca de
Palacio San Felipe y Santiago de Bejucal
El nombre real de este nuevo hotel (desde noviembre del 2010) es " Hotel del Palacio del Marqués de San Felipe y Santiago de Bejucal ".
La historia y las modernas comodidades están combinadas en este bello edificio que originalmente pertenció a Don Sebastían de Peñalver hasta finales del siglo 18 y que pasó a los sucesores el 4to Marqués de San Felipe y Santiago a principios del siglo 19. El interior del hotel tiene una decoración minimalista que contrasta con el diseño barroco de la fachada del hotel y hace un edificio único en la Plaza de San Francisco de Asís.
El nuevo hotel, una joya en el corazón de la Habana Vieja, tiene la suerte de estar a solo unos metros del Convento de San Francisco de Asís donde puede escuchar a los mejores coros y conciertos de música en la ciudad. Desde la terraza del hotel, en el punto más alto, el piso 6to, usted puede disfrutar la atmósfera de una de las principales plazas en el corazón de la ciudad con una fuente de mármol de Carrará esculpida por el artista italiano Giuseppe Gaggini, la Fuente de los Leones.
Teniente Rey y Villegas, Habana Vieja, La Habana
Iglesia Santo Cristo del Buen Viaje
La Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje es una iglesia sencilla pero encantadora. Está ubicado en la Plaza del Cristo, en el lado oeste de la Habana Vieja, lejos del centro de la ciudad y las zonas turísticas. La estructura de la iglesia es intrigante por la simplicidad de sus torres y de sus fachadas laterales, en completa armonía con el carácter de las obras del siglo XVII. La iglesia fue construida en 1732 en el mismo lugar donde anteriormente había un santuario franciscano. Hoy en día se ha restaurado solo parcialmente, con sus hermosas vidrieras y techos de colores brillantes que son características más notables. Dentro de la iglesia, la imagen de Jesús en la Cruz entre viajeros y marineros se hizo muy popular porque se pensaba que impedía a las personas que sufrieran daños. Los viernes santos las procesiones parten del Convento de San Francisco de Asís y terminan en la Iglesia del Cristo. Las dimensiones de la plaza se planearon de acuerdo a las procesiones que iban a tener lugar en ella, marcando el final de las catorce cruces o Estaciones de la Cruz. La Plaza del Cristo es un lugar ideal si quiere alejarse de las zonas turísticas y ser testigo de cómo es la verdadera vida cubana.
Oficios, e/ Amargura y Churruca, Habana Vieja
Iglesia y convento de San Francisco de Asís
La iglesia y el convento de San Francisco de Asís es el escenario actual de las tradiciones culturales más ricas. Este es uno de los complejos de convento e iglesia más extraordinarios de la época colonial. La construcción del conjunto actual data de 1738, y reemplazó a una más modesta que se completó en 1591. Después de una restauración en los años noventa, el grupo arquitectónico ha albergado, también, una sala de conciertos y los museos de Arte Santo, Sagrado y Religioso. El elemento más significativo de la Iglesia es la Torre de 42 metros de altura, la segunda en altura en la época colonial.
Tacon e/ Obispo y O'Relly, Habana Vieja
Plaza de Armas
La Plaza de Armas rodea una estatua del patriota Céspedes y está rodeada por bancos de mármol con sombra y puestos de libros de segunda mano. Esta plaza, fundada en 1519, fue el primer espacio abierto de la ciudad, alrededor del cual se ubicaron las instituciones políticas, militares, religiosas y civiles más importantes. Los palacios que la rodearon durante el siglo XVIII son dignos exponentes de la arquitectura barroca cubana. En el lado este de la plaza, un pequeño templo neoclásico, El Templete, marca el lugar donde se celebró la primera misa católica en 1519. Al lado se encuentra uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, el Hotel Santa Isabel. Hacia el norte, el Castillo de la Real Fuerza es uno de los fuertes más antiguos de América.
San Ignacio y Empedrado, Habana Vieja
La Catedral de La Habana
La Catedral de La Habana es una obra emblemática de lo que se conoce como el Barroco Cubano y la más notable de nuestras iglesias coloniales. La gloriosa fachada barroca y los campanarios asimétricos de la catedral de finales del siglo XVIII son la principal atracción de la plaza. Su interior es sorprendentemente simple, pero una vez tuvo los restos de Cristóbal Colón. Aquí se llevan a cabo servicios religiosos. Ha sido declarado Monumento Nacional.